Actualmente, vivimos en un mundo lleno de gente, vivencias, anécdotas… Cada día nos exponemos a un montón de cosas insólitas, y tomamos decisiones que pueden repercutir en nuestro futuro. Pero a la hora de tomar dichas decisiones, ¿somos coherentes con nosotros mismos? Quiero decir, ¿hasta qué punto nos dejamos influir por la sociedad? Supuestamente somos libres y actuamos por motu proprio, pero en el fondo estamos atados a un montón de convicciones. Ya sean convicciones morales, el miedo a desentonar, o las ganas de encajar. Sea como sea, al final nuestra libertad se ve bastante mermada.

Reconozco que existen cánones y valores sociales mínimos que se deben respetar. Sin embargo, yo voy más allá. Hablo, por ejemplo, de cómo intentamos cambiar a nuestras parejas. Sí, lo haces con la mejor intención. Pero, al fin y al cabo, ¿no se trata de egoísmo disfrazado? Aunque, esta manía de transformar costumbres, vestimentas, hábitos de vida, etc. nos es inculcado desde que nacemos; ya que no hay nada más influyente, e incluso desesperante, que la propia familia.

Viendo todo esto, yo me pregunto, ¿hasta qué punto nuestras decisiones son puramente nuestras? ¿Somos los árbitros de nuestras vidas o un mero espectador? Y, lo más importante, ¿llegará el día en que seamos seres completamente independientes?

Por Rodrigo Reynolds.

Anuncios

Un comentario en “Libertad, y derivados.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s