Basado en el mito de Leandro y Hera

Han pasado seis días y no tengo noticias tuyas. Llevo a la espera de algo que nunca llega más tiempo del que me hubiera gustado. Desde que tu sonrisa no me ilumina, mi barco vuelve a estar varado en la inmensidad de nuestro océano, o del mío, o del tuyo. No sé hacia dónde encaminarlo, no tengo con qué moverlo. Mis fuerzas han volado con un viento que no me era propicio, con un viento que soplaba desdén, indiferencia.

Solo me quedas tú en este asqueroso sitio, solo me quedas tú y a veces creo que no oyes mis gritos.

Enciende la luz de tu faro, porque la niebla no me deja ver. Enciendes las luces de ese amor que sé que un día fue tuyo. Abre las puertas de la torre, deja un hilo sin dedal. Ya no me queda tinta para mandarte ninguna señal. Ya ni me quedan fuerzas para luchar.

Mañana ya habrán pasado siete días. No sé dónde estaré ni si sabré navegar. Solo soy un náufrago que no puede llegar al final del horizonte donde me esperas tú. Porque si no enciendes tu luz, no podré navegar para verte, aunque sea, una vez más.

“Solo amar nos salvará de las injusticias de esta vida”.

Captura

Fotografía y texto de Hada Torrijos

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s